Fot. Alex Cazorla
¿Ves algún olivo alrededor del trujal? Nosotros tampoco, pero podemos imaginar que este cultivo tuvo su lugar en el paisaje de Valdorba. Lo cuentan los restos de este trujal rupestre de origen medieval, abandonado en el siglo XVIII, que encontrarás en Solchaga, cerca del cruce de carreteras dirección Garínoain.
El siguiente esquema te permitirá entender mejor cómo funcionaba este trujal:
Lugar de recepción, limpieza y almacenamiento de la aceituna.
Las aceitunas se apilan y por efecto de la respiración del fruto aumenta su temperatura y comienzan a perder agua facilitándose la posterior extracción del aceite.
Reconstrucción molino (Maite Agorreta)
Sobre la solera del molino se tritura la aceituna por el paso de la volandera. La volandera se acciona por una caballería. La pasta así obtenida se recoge en la parte exterior de la solera.
Esta solera se diferencia de otras porque está formada por dos piezas: una exterior de la roca arenisca del trujal y otra de conglomerado traída de un lugar cercano.
La pasta se mezcla con agua caliente para facilitar la extracción del aceite y se reparte uniformemente en los capachos de esparto, que se montan formando una torre.
Sobre esta torre se acciona el sistema de presión, que dura varias horas, realizándose varias prensadas de cada carga de capachos.
De la prensada se extrae una mezcla de aceite y alpechín (agua de vegetación).
Las primeras prensadas se recogen en cántaros, almacenándose en tinajas, donde por efecto del reposo se separa el aceite de oliva virgen del alpechín. El producto de la última prensada pasa a los depósitos de decantación. El aceite, al ser menos denso, sale por el canal superior, y el alpechín se desagua hacia una acequia o pozo séptico. Este aceite, aceite lampante, fue usado como combustible de luminarias y para hacer jabón. Tras el prensado, queda en los capachos el orujo (piel y hueso de la aceituna) usado como combustible o alimento para animales.
Este sistema funcionaba como una palanca. Al principio del proceso la viga se encuentra apoyada en la lavija, ligeramente inclinada hacia el husillo. La cabecera de la viga se apoya sobre la torre de capachos, algo más alta que la lavija. Se retira la lavija, y se colocan unos tablones (trabones), encargados de transmitir el empuje a los capachos.
Entonces, los peones giran el husillo hasta levantar el quintal aproximadamente un metro. Se aseguran las bigarras del husillo atándolas a la viga. El quintal comienza a descender lentamente y de los capachos saldrá, poco a poco, el líquido que correrá por los canales hasta llegar a los depósitos de decantación. El proceso era controlado por el maestro de viga, encargado de conseguir un perfecto funcionamiento de la prensa evitando que se descentrase la viga.
Reconstrucción Prensa de Viga y Quintal (Maite Agorreta)
Era una estructura de madera encajada en la roca. Una persona enrosca el travesaño por el husillo ejerciéndose así presión sobre la torre de capachos. Esta prensa se utilizó antes que la de viga y quintal.
Reconstrucción del funcionamiento del trujal en su última fase de ocupación (Maite Agorreta)