|
En la localidad podemos encontrar alojamiento
turístico, además de interesantes lugares para
visitar: la Iglesia de San Juan Bautista situada en
el centro de la localidad. De la primitiva iglesia construida
hacia 1200 apenas queda la nave con cañón apuntado
y una pequeña capilla en el lado del Evangelio. La
cabecera, con la sacristía y la otra capilla son de
1671, mientras que el pórtico, la portada renacentista
y el "oculus" del coro fueron construidos a partir
del 1772. En la parte alta del pueblo, junto al corral, encontramos
"El Calvario", estela de piedra a la que
los vecinos del pueblo acudían en Semana Santa.
Podemos también visitar los restos
de un antiguo molino de agua (en la parte baja del
pueblo). El edificio está en ruinas, pero todavía
se puede ver la acequia por la que circulaba el agua. Este
negocio, junto con la "Adobería", de la que
no queda ningún resto, contribuía a la economía
agrícola y ganadera del pueblo.
Julio Altadill dice en su "Geografía
del País Vasco-Navarro" que la localidad tenía
muchos manantiales, escuela incompleta, médico, veterinario,
dos molinos, caja rural, frontón y fábrica de
jabones.
Esta población es propietaria
junto a las de Amátriain y Orísoain de la Ermita
de San Pelayo, situada en el monte del mismo nombre. Acuden
a ella en peregrinación el último domingo de
junio. Desde la localidad hay un paseo señalizado hasta
la Ermita.
Se conserva la Hermandad de la Vera Cruz,
antigua hermandad que recogía trigo para los pobres.
Todos los años, el 1 de enero los miembros de la Hermandad
(siempre hombres) se reunían y tras tratar los asuntos
del año tomaban un aperitivo, un plato de pimientos
que se llevaba de cada casa (el pan y el vino lo pagaba la
Hermandad). Hace 10 años, la Hermandad había
desaparecido prácticamente, pero los vecinos, en lugar
de extinguirla decidieron recuperarla con una cuota simbólica
de 100 ptas. al año.
euskara
PÁGINA DE INICIO
|